Palabras de verdad

¿Cómo adquirir el hábito de la obediencia?

attentive and obedient child at home

En esta oportunidad, empezaré haciéndote una confesión, para mí, obedecer, era una de las cosas más difíciles de hacer. Desde pequeño tuve problemas de autoridad con mis padres, mis profesores e incluso, hasta con la policía de mi país (Colombia). Era difícil para mí escuchar a alguien que quería darme un orden, no tenía la humildad para aceptar que existen autoridades por encima de mí.

¿Te ha pasado en algún momento de tu vida, que se te hace difícil obedecer?

Por lo que te conté, sé cuán difícil puede llegar a ser, porque  a mí me pasó siempre. Pero, hoy puedo notar el trabajo que ha hecho Dios en mí. No es fácil para la mayoría obedecer, pero sin duda, cuando lo hacemos es cuando más nos bendice Dios. Así que para hablar sobre obediencia, empecemos por lo básico.

¿Qué es Obediencia?

Obedecer es cumplir la voluntad de quién te manda o quién tiene autoridad sobre ti. Justo ahí, surge otro interrogante,

¿Qué es Obediencia?

Esto si que es difícil. Necesitas tener el Espíritu de Dios morando en ti para amar a tus enemigos. De hecho esta semana tuve una situación particular. Justo el día de ayer me asaltaron. Iba en un bus cuando dos hombres entraron y robaron las pertenencias de los que íbamos adentro. Para ser sincero, en otro tiempo habría reaccionado ante los ladrones y hubiera podido terminar mal. Ayer, por alguna razón estuve tranquilo a pesar de que me estaban robando.En Proverbios 3:1 “hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos”, allí Dios se muestra como autoridad. Es entonces la primera autoridad a la cual debemos someternos, además, en Santiago 4:7 dice “así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes”. Pero, Dios también ha delegado autoridades terrenales como:

  • Familia ”Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo”… Efesios 6:1
  • Trabajo ”Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios”… Colosenses 3:22
  • Gobierno ”Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan”… Tito 3:1 ”Por Causa Del Señor someteos a toda institución humana”… 1 Pedro 2:13
  • Iglesia ”Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose”… Hebreos 13:17 

Y respalda todo lo anterior en  Romanos 13:1 “sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas”. Como ves, tenemos muchas autoridades a quienes debemos someternos. Si no es fácil para ti obedecer, no te preocupes, te voy a dar un sistema de 3 pasos para garantizar el hábito de la obediencia.

1 Acepta la Autoridad

Ya sabes cuál es la autoridad superior y las autoridades terrenales. Pídele a Dios humildad, para aceptar todas estas autoridades para tu vida, porque como dice Pablo en Romanos, toda autoridad por Dios ha sido establecida.

2 Sométete y Cumple su Voluntad

Lo  sé, a veces no es fácil someternos, más aún cuando la voluntad de una autoridad, va en contra de nuestra voluntad propia. Es importante de nuevo, pedirle a Dios humildad y siempre recordar que Él es la primera autoridad. Ten en cuenta que, para cumplir la voluntad de una autoridad, esta voluntad tiene que estar avalada por la autoridad suprema, que es Dios. Por ejemplo, si tu Padre o tu Madre te invitan a mentir, ¿lo harías? De ninguna manera, si bien, tu padre o tu madre son tu autoridad, su voluntad va en contra a la voluntad de la autoridad suprema, quien es Dios. Sométete a una autoridad que sea coherente con la autoridad de Dios.

3 Ten Disciplina

Lo  sé, a veces no es fácil someternos, más aún cuando la voluntad de una autoridad, va en contra de nuestra voluntad propia. Es importante de nuevo, pedirle a Dios humildad y siempre recordar que Él es la primera autoridad. Ten en cuenta que, para cumplir la voluntad de una autoridad, esta voluntad tiene que estar avalada por la autoridad suprema, que es Dios. Por ejemplo, si tu Padre o tu Madre te invitan a mentir, ¿lo harías? De ninguna manera, si bien, tu padre o tu madre son tu autoridad, su voluntad va en contra a la voluntad de la autoridad suprema, quien es Dios. Sométete a una autoridad que sea coherente con la autoridad de Dios.No se trata de obedecer una sola vez, se trata de hacerlo un hábito, hacerlo un estilo de vida. Alguna vez escuché que disciplina es, “hacer lo que tengas que hacer, tengas ganas o no”. Es difícil en algunas ocasiones tener el hábito, pero de eso precisamente trata la disciplina, pídele a Dios que él te puede ayudar a adquirir el hábito. Recuerda que no puedes obedecer a medias y esperar que Dios te bendiga totalmente.

Dios, como autoridad tuya y mía, quiere establecer una relación contigo, obedece, camina con Él y te vas a dar cuenta de la cantidad de Bendiciones que tiene para ti.

Por alguna razón que aún me sorprende, no sentí rabia. De hecho, cuando se bajaron del bus, empecé a orar por ellos, para que conocieran de Jesús. Esto es totalmente anormal en mí, especialmente si me conoces, sabes que soy de un carácter bastante fuerte. Comprendí que Dios está haciendo su obra en mí. Normalmente no procedo así. Pero el Espíritu Santo ahora habita en mí y su fruto es bondad, mansedumbre, benignidad, entre otros. Tal vez te gustará leer “Cristo y las redes”.

Un fuerte Abrazo, si te gustó, ¡reflexiona y compártelo!

 

Daniel Gómez

Lo anteriormente expresado, obedece a nuestra interpretación de un tema con base en la Biblia. Somos Cristianos con deseos de aprender todos los días más de Dios y sobre cómo podemos dar y ayudar a personas como tú de lo que recibimos. Si tienes sugerencias, discrepancias, preguntas o recomendaciones, las recibiremos con un gran gusto y con humildad . Exprésalas  con respeto en la sección de “Comentarios” y te damos las Gracias porque de seguro nos van a ayudar a mejorar y a estimular la Sabiduría de Dios en nosotros. Dios te Bendiga

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