Palabras de verdad

¿Las enfermedades son un castigo de Dios?

Girl with illness holding medicine bottle at home

Empiezo este post preguntándote, ¿cuándo fue la última vez que estuviste enfermo? De hecho te escribo esto, con una terrible gripe. No es una enfermedad grave, pero justo antes de empezar a escribir se me ocurrió este tema. Algún día escuché a alguien preguntar,

¿Las enfermedades son un castigo de Dios?

Sería muy aventurado afirmar tajantemente que toda enfermedad es castigo de Dios. Para empezar hay enfermedades que son consecuencias propias de nuestros actos. Por ejemplo, si aguantas frío excesivo y te alcanza la lluvia en la noche, podrías contraer un resfriado o gripe (como es mi caso actual). Otras enfermedades son consecuencias de nuestros pecados. Si tienes relaciones sexuales con una persona que practica la prostitución, podrías contraer una enfermedad de transmisión sexual. Y así sucesivamente, podrías ir adquiriendo enfermedades que más allá de castigos, son consecuencias.

¿Crees que los dos ejemplos anteriores, corresponden a un castigo de Dios o a consecuencias de tus actos?

En ciertos casos Dios mismo permite enfermedades para muchos propósitos como:

  • Poner a prueba a alguien
  • Enseñar algo
  • Llevarse la gloria por la sanidad
  • Entre otras

Lo anterior se puede apreciar con claridad en la vida de Job. Dios permitió que Satanás trajera enfermedad a la vida de Job, para poner a prueba a Job, para enseñarle cosas a Job, para demostrarle a satanás la fe y creencias de Job y, para llevarse toda la gloria por la sanidad de Job.

Dios siempre quiere lo mejor para ti, por lo cual, la próxima vez que estés enfermo, pregúntale a Dios el “para qué” y no el “por qué”. Tal vez el por qué de tu enfermedad no lo entiendas ahora, pero lo entenderás después, como lo afirma Jesús en Juan 13:7  “lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; más lo entenderás después”.

Podría ser que Dios te quiere enseñar algo, puede que quiera glorificarse y mostrarte su poder, puede que quiera ponerte a prueba  o simplemente, tal vez sea una consecuencia de tus actos. Pero, en todos los casos Dios está al control y no existe ninguna enfermedad que se pueda salir de sus manos, procura orar y tener una relación con Él para descubrir su propósito.

Un fuerte Abrazo, si te gustó, ¡reflexiona y compártelo!

 

Daniel Gómez

Lo anteriormente expresado, obedece a nuestra interpretación de un tema con base en la Biblia. Somos Cristianos con deseos de aprender todos los días más de Dios y sobre cómo podemos dar y ayudar a personas como tú de lo que recibimos. Si tienes sugerencias, discrepancias, preguntas o recomendaciones, las recibiremos con un gran gusto y con humildad . Exprésalas  con respeto en la sección de “Comentarios” y te damos las Gracias porque de seguro nos van a ayudar a mejorar y a estimular la Sabiduría de Dios en nosotros. Dios te Bendiga

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