Palabras de verdad

¿Son las malas palabras pecado?

People in stasis, in anger, outburst of negative emotions

Es común que en nuestra sociedad, las palabras fuertes se han algo bastante cotidiano, pero quisiera que entendiéramos, que hay diferencia entre palabras fuertes, y malas palabras. Las palabras fuertes, son aquellas que aunque no se escuchen como algo vulgar, puede ocasionar el mismo efecto que las malas palabras y podría decirse que hasta algo mucho peor. Quiero que miremos el contenido del siguiente texto.

Entonces dije: Todo se ha acabado para mí estoy condenado, porque soy un pecador. Tengo labios impuros, y vivo en medio de un pueblo de labios impuros; sin embargo, he visto al Rey, el Señor de los Ejércitos Celestiales, Isaías 6:5.

Tendríamos que entender quién era el personaje que habla en el texto, es el profeta Isaías y por su posición de autoridad espiritual en medio del pueblo, no era alguien quien fuese vulgar al hablar, pero sí nos narra que sus palabras eran inmundas, es decir no eran agradables al oído. Nos demuestra esto, que a veces usamos mal nuestro lenguaje por pulcro que parezca.

Podemos usar las palabras para, levantarle el ánimo a alguien o para tratarlo mal, para honrar a alguien o simplemente hablar mal respecto a esta persona, para decir la verdad o para impartir una mentira. Todas las personas luchamos con nuestra lengua y la biblia es muy clara en esto, miremos.

Pero nadie puede domar la lengua. Es maligna e incansable, llena de veneno mortal. A veces alaba a nuestro Señor y Padre, y otras veces maldice a quienes Dios creó a su propia imagen, Santiago 3:8-9

Que interesante que este texto dice NADIE, y eso nos muestra que ninguno de nosotros por buenos que nos creamos podemos darle freno a este miembro tan pequeño. Pero sí podemos tratar de darle un poco de control a las malas palabras y a las intenciones de “las buenas palabras”.

Y lo digo porque, cuando yo tenía la edad de 12 años decidí junto con unos amigos, dejar de decir malas palabras, comúnmente conocidas como groserías en mi país, lo hicimos por una apuesta y se trataba de un reto en un mes, por lo menos mientras nos viéramos no podríamos mencionar mala palabra alguna y si no, esta persona será descalificada. Pues el resultado fue, que no emití “grosería” alguna así ellos no estuvieran, lo logré. Cabe aclarar que aún no era cristiano y un año más tarde conocería de Dios, y por supuesto me gané la apuesta. Desde ese momento, entendí lo importante y lo poderosas que son nuestras palabras.

Y aunque no le podemos dar freno a la lengua, si podemos decidir intentar, hablar mejor, no ofender con las palabras que se expresan y aplicar lo que dice el siguiente texto.

La bendición y la maldición salen de la misma boca. Sin duda, hermanos míos, ESO NO ESTÁ BIEN. Santiago 3:10, que nuestros labios puedan hablar, expresar y proclamar, aquellas palabras que a Dios le sonarán a bondad.

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Jhonattan Vergara

Lo anteriormente expresado, obedece a nuestra interpretación de un tema con base en la Biblia. Somos Cristianos con deseos de aprender todos los días más de Dios y sobre cómo podemos dar y ayudar a personas como tú de lo que recibimos. Si tienes sugerencias, discrepancias, preguntas o recomendaciones, las recibiremos con un gran gusto y con humildad . Exprésalas  con respeto en la sección de “Comentarios” y te damos las Gracias porque de seguro nos van a ayudar a mejorar y a estimular la Sabiduría de Dios en nosotros. Dios te Bendiga

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